Quality Corn y GeoAdventice: la búsqueda de datura en Huesca

En Huesca, Instadrone España realizó las capturas aéreas para Quality Corn y Telespazio analizó las imágenes mediante GeoAdventice, generando localizaciones de datura para organizar su comprobación y retirada antes de la cosecha.
Actualizado: octubre 2026 · Instadrone España
Operación de Quality Corn y GeoAdventice con apoyo de Instadrone España en Huesca
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La datura se buscaba a pie. Había que entrar en los campos de maíz, revisar el cultivo y arrancar las plantas encontradas antes de que llegara la cosechadora.

«Hasta ahora lo que podíamos hacer era hacer una inspección manual», recuerda Elena Oyaga, responsable agronómica de Quality Corn en España. Detrás de esa frase hay una tarea exigente: recorrer las parcelas, mantener la atención entre las filas y localizar una planta que conviene retirar antes de recolectar.

Con el maíz desarrollado, la búsqueda se complica. El cultivo puede alcanzar los 3,5 metros de altura y formar una cubierta densa. Al esfuerzo de recorrerlo se suma el calendario: una vez localizada la datura, todavía debe quedar tiempo para actuar.

El caso de Quality Corn y GeoAdventice en Huesca incorporó la observación aérea a ese trabajo. Instadrone España realizó las capturas con drones y Telespazio aportó el análisis mediante GeoAdventice. El objetivo era proporcionar al equipo agronómico localizaciones con las que preparar las comprobaciones y organizar la retirada antes de la cosecha.

La tecnología debía resolver una necesidad muy concreta del cliente: saber dónde buscar y disponer de esa información a tiempo.

Operación realizada en Huesca con la participación de Quality Corn, Telespazio France, DJI Enterprise e Instadrone España.

El reto de revisar una producción de esta dimensión

Quality Corn Group trabaja con maíz de consumo, maíz waxy y maíz para palomitas. En el momento de esta experiencia, el grupo situaba su actividad en España y Francia en unas 20.000 hectáreas cultivadas y contratadas con alrededor de 700 agricultores colaboradores, para una producción anual de aproximadamente 200.000 toneladas.

Estas cifras corresponden al conjunto del grupo en ambos países. Explican la dimensión de una actividad en la que el seguimiento agronómico debe coordinarse entre numerosas explotaciones, cada una con sus parcelas y sus fechas de recolección.

Para Quality Corn, la presencia de datura plantea un problema que va más allá de la competencia de las malas hierbas con el cultivo. Es una planta tóxica cuya incorporación durante la cosecha puede contaminar la producción destinada a la alimentación.

Encontrarla mientras permanece en la finca permite organizar su retirada antes de que entre la cosechadora. Esa prevención forma parte de una cadena de control que continúa después de recoger el maíz, durante las operaciones de secado, almacenamiento y selección del grano.

La necesidad del cliente estaba, por tanto, bien definida. Había que apoyar la búsqueda en campo con información que permitiera dirigir los recorridos y distribuir el trabajo pendiente.

Una campaña que se prepara mirando a la cosecha

La primera fecha que importa es la de recolección. A partir de ella se organiza el resto: cuándo deben estar disponibles las localizaciones, qué margen necesita el equipo para intervenir y en qué momento conviene realizar los vuelos.

En Instadrone España solemos programar estas capturas unas dos semanas antes de la cosecha prevista. El calendario concreto se acuerda al preparar cada campaña, de modo que el análisis y las actuaciones posteriores puedan encajar en ese intervalo.

Antes de despegar, trabajamos con los límites de las fincas, su ubicación y su distribución sobre el terreno. Esa información permite preparar las misiones y ordenar las jornadas de captura.

Piloto con chaleco naranja manejando un dron en vuelo junto a una parcela de maíz.
Operación de captura aérea sobre una parcela de maíz en Huesca.

Una superficie continua facilita una organización distinta de la que requieren varias parcelas pequeñas y separadas. Los desplazamientos, la preparación de cada vuelo y los cambios de batería forman parte de la jornada, junto con el tiempo que el dron permanece en el aire.

Para dimensionar este tipo de servicio, se maneja una referencia orientativa de 100 a 250 hectáreas al día por piloto, condicionada por el tamaño y la dispersión de las fincas. La planificación de cada campaña se ajusta después a las parcelas y a las condiciones de trabajo.

El propósito es completar las capturas con el detalle que necesita el análisis y entregar la información cuando todavía pueda utilizarse en el campo.

Fotografiar el cultivo con detalle

La operación combina un DJI Matrice 400 con una cámara Zenmuse P1. Mientras el dron recorre las pasadas programadas, la cámara obtiene fotografías RGB: imágenes en color que registran los rasgos visuales de las plantas.

Dron con cámara sobre una plataforma de despegue junto a un cultivo de maíz.
Captura de imágenes RGB del cultivo para su posterior análisis mediante GeoAdventice.

La captura se realiza cada cierto tiempo o cada determinados metros. La velocidad de avance y el solapamiento entre fotografías se ajustan para cubrir la superficie prevista con la resolución necesaria.

Como orientación operativa, trabajamos con vuelos de entre 30 y 50 metros, adaptados a las características de la finca. La altura se decide junto con la óptica y los demás parámetros de la misión.

En esta experiencia, la referencia de resolución es un GSD del orden de tres a cuatro milímetros por píxel. Cada píxel representa unos pocos milímetros sobre el terreno, una escala que aporta detalle para el reconocimiento posterior de la datura.

Piloto sujetando una emisora DJI con una vista aérea del cultivo de maíz en pantalla.
Control de la misión y seguimiento de la captura aérea durante el vuelo sobre el cultivo.

La ubicación de las imágenes también importa. El posicionamiento RTK contribuye a mejorar la precisión de la posición de captura y facilita su georreferenciación. Esa información acompaña a las fotografías durante el procesamiento para situar las detecciones sobre la parcela.

En la organización de los vuelos se toma como referencia una autonomía de unos 50 minutos por batería, con un tiempo útil que depende de la carga y de las condiciones de operación. La posibilidad de trabajar con temperaturas elevadas, dentro de los límites admitidos por el equipo, también resulta relevante al preparar estas campañas.

El Matrice 400 incorpora sensores LiDAR y radar que ayudan a detectar obstáculos, incluidos elementos como las líneas eléctricas. Son recursos de asistencia al piloto que se integran en la preparación y ejecución de cada misión.

Todas estas decisiones confluyen en el mismo punto: obtener fotografías útiles para localizar las plantas y relacionarlas después con un lugar al que pueda acudir el equipo de campo.

GeoAdventice convierte las capturas en localizaciones

Después de los vuelos, subimos las fotografías a un servidor para su procesamiento por Telespazio. Las imágenes entran entonces en el análisis de GeoAdventice, que combina inteligencia artificial y revisión experta para identificar y geolocalizar las adventicias.

El reconocimiento requiere un trabajo previo de entrenamiento. Como explica Abdelkrim Bennama, de Telespazio France, el desarrollo comienza con ejemplos etiquetados del objeto que se quiere encontrar. A partir de ellos, el algoritmo aprende a reconocerlo en contextos distintos.

En esta operación, ese aprendizaje se aplica a las fotografías RGB del maíz para buscar patrones asociados a la datura. La revisión experta acompaña al análisis automático dentro del servicio.

En el momento de esta experiencia, la cartera de detección de Telespazio comprendía cerca de 18 tipos de adventicias y otros cuerpos extraños en más de una treintena de cultivos. El trabajo de Huesca se centra en una aplicación concreta de esa tecnología: localizar datura antes de recolectar el maíz.

Los resultados llegan al cliente a través de la plataforma web o de la aplicación. Sobre el mapa aparecen las referencias que el equipo agronómico utilizará para preparar las comprobaciones.

Mapa agrícola con detecciones geolocalizadas mediante GeoAdventice
Ejemplo de visualización de detecciones geolocalizadas mediante GeoAdventice. La imagen no corresponde a la campaña de Quality Corn en Huesca.

La información pasa entonces de quienes han capturado y analizado las imágenes a quienes conocen las parcelas y deben organizar la intervención.

Del mapa al recorrido entre las filas

Para el responsable de campo, recibir las localizaciones abre una tarea práctica: decidir por dónde empezar, cómo repartir los recorridos y qué personal necesita para completar el trabajo antes de cosechar.

La distribución de los puntos ayuda a preparar esa organización. Una concentración de detecciones puede reunir las comprobaciones en una zona; varios puntos dispersos obligan a ordenar las visitas entre distintas partes de la finca.

Cada referencia conecta lo observado en las fotografías con un lugar al que acudir. Allí se comprueba la planta y se realiza la actuación correspondiente. En el contexto de esta campaña, la información se orienta a la retirada selectiva de datura antes de la recolección.

La búsqueda a pie sigue formando parte del trabajo, ahora apoyada por localizaciones obtenidas desde el aire. El equipo puede preparar sus recorridos con esas referencias y concentrar las comprobaciones en los puntos señalados.

En esta secuencia se encuentran las responsabilidades de los tres participantes. Instadrone España obtiene las capturas; Telespazio realiza el análisis y entrega las detecciones; Quality Corn organiza las comprobaciones y las actuaciones dentro de sus explotaciones.

La coordinación entre esas tareas determina cuándo puede empezar la siguiente. Por eso, el calendario de entrega tiene tanta importancia como el propio vuelo: el mapa debe llegar con margen para volver al campo.

Quality Corn y GeoAdventice en la rutina agrícola

Quality Corn acumulaba ya cinco años de utilización de estas tecnologías cuando se presentó esta experiencia. El caso de Huesca forma parte de ese recorrido de incorporar nuevas herramientas al seguimiento del cultivo.

Elena Oyaga resume su valoración con una frase: DJI y Telespazio «han cambiado nuestra vida». La relaciona con la dimensión de la actividad del grupo y con la necesidad de mantener el control sobre una producción destinada a la alimentación.

Para una organización que trabaja con cientos de agricultores, disponer de información localizada ayuda a coordinar las comprobaciones parcela a parcela. La captura aérea, el análisis y el conocimiento agronómico se integran así en una misma operación.

Quality Corn vincula su apuesta por la innovación con la mejora de la calidad sanitaria y con una producción más respetuosa con el medio ambiente. En esta experiencia, la aportación concreta se sitúa en la prevención antes de cosechar y en la posibilidad de dirigir el trabajo hacia las localizaciones detectadas.

La búsqueda que describía Oyaga continúa entre las filas de maíz. Ahora puede prepararse con una referencia obtenida desde el aire: un punto al que acudir, una planta que comprobar y una retirada que organizar antes de que entre la cosechadora.

Nuestra guía sobre detección de estramonio con drones desarrolla los distintos momentos de intervención y las opciones de actuación. Para preparar una campaña en tu explotación, puedes consultar el servicio de agricultura de precisión con drones de Instadrone España.